"Shemá" en hebreo significa Oye, Escucha. Es la primera palabra en Deuteronomio 6:4-9 con la cual comienza la oración judía "Shemá": “Shemá Israel Hashem Elo-einu Hashem Ejad." “Escucha Israel Hashem es nuestro D-os, Hashem es Uno.” Es la declaración más básica y más repetida de la fe judía. Implica la afirmación de la unicidad divina, su omnipotencia y la aceptación de sus mandatos a través del pueblo de Israel. (Deuteronomio 6:4-9). Fue dicho en el Monte Sinaí por el pueblo judío al recibir la Torá y por los hijos de Jacobo a su padre antes de morir. Hoy en día en las miles de sinagogas y casas judías a lo largo de todo el mundo se dice al levantarse en la mañana, al acostarse en la noche, al rezar en la tarde, al leer de la Torá y al morir. Lo escribimos en las mezuzot que colgamos en nuestras puertas, en los tefilim con los que rezan nuestros hijos y lo leemos del sidurim cada vez que rezamos la Amida (rezo central de los servicios)....
El zoroastrismo, primera religión monoteísta, la más antigua de todas las religiones de credo reveladas, ejerció influencia en el judaísmo y por consecuencia en el cristianismo. Es de gran importancia en la historia de las religiones por sus nexos con tradiciones religiosas occidentales (abrahámicas) y orientales (dhármicas) que se advierten en la angelología, la creencia en la gloria y el infierno, la inmortalidad del alma, el juicio final, la resurrección, la figura de satanás y del mesías. Durante la cautividad de los judíos en Babilonia (Persia), la influencia del zoroastrismo fue transferida al judaísmo y, por consecuencia al cristianismo. Los antiguos persas eran politeistas, adoraban a las deidades del hinduismo. Zoroastro o Zaratustra, creador del zoroastrismo condenó el politeísmo y predicó que hay un solo Dios - Ahura Mazda, el Señor de la Sabiduría - que debía ser adorado. De esta forma, Zoroastro introdujo a la humanidad la primera fé monoteísta que ejerció influencia en el...
La mujer que encontró nuestros orígenes : Margaret Burbidge, astrofísica recientemente fallecida, publicó en 1957 el artículo de referencia sobre cuál es el origen de los elementos que componen nuestro cuerpo y el universo. “Las estrellas rigen nuestra condición”. Con esa cita de El rey Lear de Shakespeare la astrónoma británica Margaret Burbidge, fallecida la semana pasada a la edad de 100 años, comenzaba uno de los artículos científicos más relevantes del siglo pasado, en el que dio una respuesta astrofísica a la eterna pregunta filosófica: ¿de dónde venimos? Si le preguntamos a un médico o a un biólogo, nos dirán que el cuerpo humano está compuesto por agua, proteínas, lípidos, ADN, ARN... Para una física como Eleanor Margaret Burbidge es más interesante hablar de entidades más básicas y preguntarse por los átomos que componen el cuerpo humano y el universo. Los pulmones, el corazón, los músculos, los huesos... Todo es básicamente combinación de 4 elementos, aunque no prec...
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